domingo, 9 de octubre de 2011

Un mensaje de Mariu para dar cierre al blog "Fuerza y Amor"

Queridos hijos, amigos y compañeros de mi alma:
Cuando el mar de la vida y las fuerzas de la naturaleza que todos llevamos por dentro colapsan y producen un tsunami que golpea tu vida, sólo la fé en Dios y la valentía con que El te llena te hacen sobrellevar cada día por tormentoso que éste sea. En mi caso particular, las fuerzas vinieron a través de la energía y el amor inmenso que recibí de cada uno de mis hijos, de mis nueras y mi yerno, de la luz que cada día me iluminó al tener a mi nietica junto a mi y del calor y el respaldo de mi ser amado y de todos mis amigos y amigas que se desplegaron en manifestaciones de cariño y solidaridad.


Hoy, 9 de  octubre de 2011, después de 8 meses de calvario, de días de interminable dolor y sufrimiento, de quimioterapias, una fuerte intervención quirúrgica, un inesperado y aterrador ACV del que Dios me sacó ilesa, una bronquitis aguda, mi cuerpo sin defensas, 20 radioterapias que después de la 10 me produjeron quemaduras en la piel muy dolorosas, días de curaciones e incomodidades permanentes, innumerables visitas a las clínicas y los médicos, fuertes dolores en los huesos que alertaron sobre la posibilidad de una metástasis que gracias a Dios ya se descartó...


Siempre en la lucha con valentía y sin dejarme vencer, quiero decirles a todos ustedes, mis queridísimos amigos y compañeros permanentes a través de este proceso, cuánto los quiero y cuántos les agradezco por haber estado conmigo todo este tiempo, siempre presentes, llenándome de energías y pensamientos positivos, de frases colmadas de fé y esperanza en sus mensajes y, sobretodo, de mucho amor. 


Gracias por las flores para la Virgencita que me ha acompañado y ha sido mi guardiana de día y de noche y a la que he acudido en mis desvelos saliendo reconfortada, gracias por las frutas, por los hermosos mensajes a través de la página web, por las innumerables tarjetas que siempre guardaré conmigo como el más bello recuerdo y testimonio de solidaridad de una etapa muy difícil pero que Dios y todos ustedes me ayudaron a sobrellevar y endulzaron los días de dolor y sufrimiento que ya estan por concluír. 


De ahora en adelante vendrá una etapa de recuperación, de reposición de fuerzas y, poco a poco, retomaré mi vida, una vida sencilla, sin grandes pretensiones pero felíz, pues aprendí a través de esta dura prueba, el valor del amor de mis hijos que me hicieron saber cuánto me quieren y me necesitan, el valor de la amistad y de lo importante que es en la vida saber que hay tantas personas que estan a tu lado, pendientes de ti. Es increíble la solidaridad que produce en el ser humano la enfermedad de alguien a quien se aprecia y es entonces cuando cada uno de nosotros manifiesta sentimientos que tal vez no se hubieran comunicado nunca. Esos sentimientos fueron los que yo recibí de cada uno de ustedes y que hoy, al finalizar este proceso, quiero agradecerles desde lo más profundo de mi corazón.


Nunca tendré palabras suficientes para manifestarles lo que siento, pues auncuando el corazón se abra en agradecimiento, las palabras se quedan siempre cortas y solo me resta decirles GRACIAS, MUCHAS GRACIAS por haber estado conmigo y haberme dado la  FUERZA Y EL AMOR PARA MARIU y así poder vencer esta enfermedad con cuyos vestigios seguiré luchando sin tregua.  


Los quiere mucho,
Maria Eugenia


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