domingo, 27 de marzo de 2011

Los cuentos de Mariu

Si algo caracteriza a Mariu, definitivamente son sus cuentos. Nadie tienen en ésta vida la capacidad para contar una historia con tanta gracia y tantos recursos linguisticos y amplio conocimiento del idioma español.

Eso significa que todos nosotros tenemos una historia particular de Mariu; desde historias dramáticas hasta las más cómicas, desde los hechos más importantes de la vida hasta la caída de un vaso, siempre vamos a encontrar en Mariu increibles formas para narrar historias.

Los invitamos a todos, en el espacio inferior a ésta publicación, a contarnos su cuento favorito de Mariu. No se preocupe, nadie tendrá la capacidad para contar la historia como ella, pero seguramente podremos crear una enciclopedia con sus comentarios!

2 comentarios:

  1. Todos los domingos de los últimos 6 años, tengo el placer y privilegio de tener, frente a frente, una historia nueva de mamurri. Escoger es dificil pero hay una historia que cuando olvido, siempre le pido que la cuente porque cada vez que lo hace, lo hace MEJOR!!

    La muerte de mis bisabuelos, Manuelita y Fabio.

    (Pido excusas por las imprecisiones, pero intentaré ser fiel a la historia. Para mayor precisión, ya sabe a quien pedirsela!)

    Para empezar deben saber que mis bisabuelos Fabio y Manuelita, tuvieron un matrimonio envidiable y constante, hasta la muerte!

    Era navidad y mis bisabuelos dormían ya en cuartos separados. Como sabrán, mi abuela Cecilia hace parte de la primera generación de mujeres que rompió los paradigmas de género y salió a trabajar en un mundo dominado por los hombres. Mi abuelo Lazaro trabajaba también arduamente y viajaba con frecuencia. Estas circunstancias hacían que las pequeñas Maria Eugenia, Marcela y Martha pasaran mucho tiempo con sus abuelos. Mi bisabuela, obsesiva con el orden y con sus cosas era textualmente, la Matrona de la casa. Mi bisabuelo Fabio, hombre tierno y consentidor, acostaba siempre a las tres pequeñas y les leía los cuentos de Andersen y Perrault en su cama.

    El 24 de diciembre, mi bisabuela tuvo un infarto muy delicado y desde entonces tuvo que quedarse en su cama. Fabio, que todas las mañanas se levantaba a organizar la casa tuvo que ocuparse más de costumbre de las labores de ésta inmensa casa, no en vano acá vivian también mi hermosa tía Inés y si no estoy mal, Blanquita (Cazurri).

    El 27 de Diciembre, mi abuelo Fabio no bajo como de costumbre. Mi abuela Cecilia subió a su cuarto y lo encontró muerto también de un infarto. Dado que éstas noticias hubieran agravado la condición de Manuelita, un doctor tuvo que darle un sedante para dormirla mientras sacaban el ataud de Fabio por el frente de su cuarto y lo velaban en el piso de abajo.

    Manuelita, extrañada por ésta situación, nunca supo que Fabio había muerto pero si preguntaba frecuentemente por él. No podía entender como su eterno compañero, había decidido "viajar por negocios" mientras ella se encontraba delicada.

    El 4 de Enero, apenas 7 días después de la muerte de Fabio, Manuelita también murió, sin saber que en el cielo se encontraría con su esposo. Seguro se estarán preguntando lo mismo que yo... ¿Será que si sabía?

    Dicen que el amor es ciego pero ésta historia cuestiona esa máxima. La conexión y el eterno amor entre mis bisabuelos, no pudo ser engañado ni cegado; pienso que hasta hoy en día Manuelita en su corazón sabía que Fabio estaba en otra parte. Por eso se fue pronto y seguramente sin temor a la muerte, porque sabía que no iba a estar sola.

    Así será la historia de nosotros el día que dejemos ésta tierra; llegaremos a otro plano de existencia a reencontrarnos con nuestra familia espiritual. Los sabios mayas siempre hablaron de la muerte como una transición, en una máxima única:

    "La muerte es el camino hacia el recogimiento."

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  2. En esta mañana fría y soleada de domingo y después de leer este nuevo "post" me pongo a pensar en las historias de Mamurri, son muchas y muy largas. Inevitablemente tengo una sonrisa en la cara, puesto que no importa lo trágico de la historia, ella se encarga de ponerle un toque de humor negro como una buena historia de Almodóvar.
    Sin embargo, no quiero ir a las historias. Tengo la fortuna de haber desarrollado una comunicación con Mamurri vía e-mail. Nos cruzamos "e-mailcitos" no muy a menudo, pero siempre para seguir en contacto.

    Acá les dejo uno de los cortos y de mis favoritos:

    Saludito y Agradecimiento

    2010/8/16 Maria Eugenia Isaacs

    Querida Patricia:

    Esta mañana de lunes festivo en que me encontraba feliz en mi casita ordenando y gozándome de mis cositas, poniendo cada una en su lugar y disfrutándolas, caí en cuenta de que nunca te había dado suficientemente las gracias por los dos floreritos de Capo de Monte que me regalaste en mi última visita a N.Y. Los tengo en lugar preferencial en mi cuarto frente a la imagen de la Virgen María y como tributo para ella. Entre más los veo, más me gustan y más los aprecio, como aprecio todas las cositas que con tanto cariño me has regalado, las teteritas para mi colección, que por suerte apareció después de mucho tiempo la tapita de una de ellas, la cucharita para las hojas de té que me enviaste con algunas cositas el día de la repartición cuando partiste para N.Y., el platico para poner mis joyitas que es una delicadeza, el mueblecito de cajones que tengo a la entrada de la casa y la mesita para el corredor, escogida perfecta para el sitio pues no puede ser mas apropiada para el lugar.

    Gracias por todos estos y otros muchos regalos en los cuales he visto tu presencia y así los agradezco.

    Espero que ya para estas alturas estén muy preparados para ese maravilloso viaje de cumpleaños, en donde irás montada en camello, pero sin camellar, ja.ja.

    Te mando un abrazo muy grande y todo mi cariño.

    Mamurri

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